SBI Group y Startale Group emitieron el 24 de junio de 2026 la stablecoin de yen en fideicomiso “JPYSC”, disponible inicialmente dentro de las cuentas de SBI VC Trade (SBI VC トレード). Se trata de la primera stablecoin emitida en Japón bajo la figura de “tercer medio de liquidación electrónica” (第三号電子決済手段) y sin el límite de envío de 1 millón de yenes. El término “en fideicomiso” indica que el emisor mantiene los fondos de reserva separados mediante un esquema fiduciario, una de las tres estructuras de emisión que la Ley de Liquidación de Fondos (資金決済法), reformada en 2023, establece para las stablecoins, y la que el regulador considera más transparente. En otras palabras, no se trata de otra “moneda ancla” impulsada por un exchange, sino de una stablecoin de yen con estatus legal dentro del marco de supervisión de la Agencia de Servicios Financieros (金融庁).
Análisis editorial: ¿afecta esto a tu tarjeta USDT?
Vamos directo a la conclusión: a corto plazo, no. JPYSC es una stablecoin de yen orientada a pagos domésticos, remesas y liquidaciones institucionales dentro de Japón. Por ahora no tiene ningún punto de intersección con el flujo de recargar USDT en una tarjeta virtual y usarla para pagar ChatGPT Plus o Cursor Pro.
Si usas la variante Asia Elite de MPCard o una Bybit Card con ruta de procesamiento en Asia-Pacífico siendo usuario en Japón, no necesitas hacer nada en los próximos 30 días. Estas tarjetas siguen aceptando depósitos en USDT/USDC y liquidando a través de la red Visa; la emisión de JPYSC no modifica ninguna ruta de recarga o liquidación.
Lo que realmente vale la pena vigilar es el cambio de dirección a 90 días: una vez que Japón cuente con una stablecoin en moneda local regulada, la postura del regulador frente a la “circulación minorista dentro del país de stablecoins en moneda extranjera (es decir, USDT/USDC)” quedará más definida. Hasta ahora Japón no ha clasificado a USDT como un medio de liquidación electrónica conforme; dentro del país se le trata como un “activo cripto con fines de inversión/negociación”, no como un “instrumento de pago”. El lanzamiento de JPYSC establece precisamente el estándar de qué se considera una moneda de pago conforme. Antes de elegir una tarjeta USDT, se recomienda a los usuarios japoneses leer nuestra guía de cumplimiento de Japón para identificar en qué categoría se encuentra su caso de uso.
Comparación histórica: frente a USDC y las cláusulas de stablecoins de MiCAR
JPYSC se entiende mejor en perspectiva temporal.
- El evento de depeg de USDC en 2023: USDC perdió temporalmente su paridad hasta 0,88 dólares tras la crisis del SVB, exponiendo el problema central de “dónde se guardan las reservas y quién las separa”. La estructura fiduciaria de JPYSC está diseñada precisamente para ese punto débil: las reservas no entran en el balance del emisor, y en caso de quiebra los titulares tienen derecho de cobro preferente. Esta es la mayor diferencia con USDC: las reservas de USDC dependen de las relaciones bancarias de Circle, mientras que las de JPYSC dependen de la ley de fideicomisos japonesa.
- El marco EMT/ART de MiCAR en la UE: desde 2024, MiCAR exige que los tokens de dinero electrónico (EMT) cuenten con licencia y reservas segregadas 1:1. La categoría de “tercer medio de liquidación electrónica” de JPYSC es, en esencia, la versión japonesa de esa misma lógica regulatoria, llegando aproximadamente año y medio después que MiCAR, pero con un planteamiento muy similar: priorizar la conformidad de las stablecoins en moneda local, mientras las stablecoins en moneda extranjera (USDT) quedan restringidas o en observación.
Lo que comparten: ambos marcos siguen la ruta de “primero dar estatus a la stablecoin en moneda local, después abordar las stablecoins en moneda extranjera”. Lo que las diferencia: la eliminación del límite de 1 millón de yenes indica que JPYSC apunta desde el inicio a instituciones y liquidaciones de gran volumen, no solo a billeteras minoristas de pequeña cuantía.
Límites regulatorios: qué está permitido hoy en Japón y qué sigue en zona gris
El punto